Creo que ella no le teme a las sombras
Y el dolor es la búsqueda de la excelencia, sino de qué manera podría ganar experiencia. Y dando enseñanzas puede que me exima, de la pereza y la gula de causas inauditas
Puede que tu dolor sea igual al mío
En cuyo caso te daré mi tensión craneal en forma de diccionario, de boticario; mas no aprendí a tocar el piano, eso demuestra que soltar no es lo mío, y que expiar mis pecados sería contradictorio en un mundo en el que la tensión y distensión son contrarias.
Mientras puedas vive de la experiencia, que no vista desde arriba se confunde con la cima y no es más que condolencia. Pérdida de constancia, sumida en la indiferencia de la raza, no se ciñe a su sapiencia y confunde con dolencia.
Soy Tirana con ella.
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