de fuego al mar
Nada se me ha dado
nada he de dar
he de amar al monte
y ser como el mar.
Bravo como las olas
hondo como el mar
azucarado como la orilla
y repentino como el mar
nada se ma ha dado
todo se me da
siendo libre al viento
es al que más debo respetar
son ruidos. Desnuda, la noche
es a mí quien debe adorar
y adornando sus luceros
yo me lanzo de nuevo al mar.
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