Cómo amar a témpora
Cuando somos tiempo
Osámos querernos parecer a él
Mas no hay comparación entre
Oro y el que lo ve
A no ser que sea diamante y
Muestre su peculiaridad en cuanto
A amante.
Resuena témpora en su cabeza
Ahora tiene dónde fijarse diamante
Tiene sustento sonoro para conocerse
Entre distancias y espacios, témpora
Muestra sus fauces
Pequeñas siempre, porque ella no fue
Ogro sino
Rana y nadie se atrevió
A besarla
Comentarios
Publicar un comentario