espiga y sangre

No te debo nada.
Si fuese por ti dejarías mi corazón a la deriva
Y encarnas en mí el mal más doloroso,
que no se cómo sacarme de encima.
No eres tan esplendoroso,
más bien eres sangre y espiga
Dejaré de juzgarte cuando aprenda
que en realidad nunca fuiste tan importante


Comentarios

Entradas populares